Hoy es un día, para mí, como cualquier otro. Un día se mide por el tiempo que pasa por él, que es siempre igual, siempre el mismo. Un día es tan solo un parpadeo de la vida, que incluso si la comparamos con la vida de los astros en el cielo, es muchísimo más pequeña, pero mucho mas complicada. No quiero decir que este día me de lo mismo, sino que lo que marca la importancia de un día con otro es el valor que se le asigna, la “etiqueta” que se le da, lamentablemente de manera globalizada. 20 de Julio… el “Día del Amigo”. ¿A quién se le habrá ocurrido? ¿Tendrá realmente alguna causa histórica o solamente a algún maniático se le ocurrió gritar “FELIZ DÍA DEL AMIGO!!!” justo un 20 de Julio? Quien sabe… lo que importa realmente es que es una tradición, y las tradiciones se siguen, aunque no se sepa (por lo menos yo) de donde vienen. Inevitablemente pienso (curioso viniendo de mí ¿no?) que no debe ser un solo día del año en que pueda decir “Feliz día amigo mío, te quiero”. Estoy seguro que muchos piensan como yo, pero el pensamiento solo surge en el momento que la fecha se acerca. Yo digo que aprendamos a saltear lo globalizado, festejemos sí este día, pero aprendamos que es idéntico a todos los otros y no por eso debemos dejar de saludar a quienes consideremos amigos.
Los amigos, los verdaderos amigos están todo el tiempo, todos los días y el más preciado tesoro son ellos mismos. Puede llegar a ser contradictorio pensar que la distancia anula la primera condición, sin embargo está claro que a los amigos se los lleva en el corazón, así que no hay distancia que corte el lazo que nos une. Las frases que digan “gracias por existir” deberían ser constantes y los abrazos y muestras de afecto también… por qué no las peleas, discusiones y alguno que otro insulto, entre amigos hay que cuidarse y no siempre se piensa lo mismo.
No es necesario esperar hasta el vigésimo día del séptimo mes de cada año para llorar, abrazarme, reír, salir, recordar y hacer cualquier otra cosa que se les ocurra con los amigos. Vivir el hoy es determinante, pero hay que vivirlo conciente que siempre puede ser el último, nunca dejando de lado la prudencia y la tranquilidad que nos van a dar pasos y huellas seguras en el sendero. Si bien a muchos no los veo, si bien a muchos no les hablo, me tomo el lujo de a veces vivir del recuerdo (hago eso mismo en este momento) y ahí me doy cuenta que si los recuerdo y sonrío es porque me han dado gratos momentos, y cualquier persona que pueda hacer sonreír a otra merece un aplauso, aunque eso no signifique nada más que una gratificación personal. Qué más les puedo decir, siento que me guardo mucho, pero tampoco es necesario que lo diga, seguro ya lo saben. Los quiero y les mando un gran y fuerte abrazo a todos.
Gonzalo Dematteis.
Los amigos, los verdaderos amigos están todo el tiempo, todos los días y el más preciado tesoro son ellos mismos. Puede llegar a ser contradictorio pensar que la distancia anula la primera condición, sin embargo está claro que a los amigos se los lleva en el corazón, así que no hay distancia que corte el lazo que nos une. Las frases que digan “gracias por existir” deberían ser constantes y los abrazos y muestras de afecto también… por qué no las peleas, discusiones y alguno que otro insulto, entre amigos hay que cuidarse y no siempre se piensa lo mismo.
No es necesario esperar hasta el vigésimo día del séptimo mes de cada año para llorar, abrazarme, reír, salir, recordar y hacer cualquier otra cosa que se les ocurra con los amigos. Vivir el hoy es determinante, pero hay que vivirlo conciente que siempre puede ser el último, nunca dejando de lado la prudencia y la tranquilidad que nos van a dar pasos y huellas seguras en el sendero. Si bien a muchos no los veo, si bien a muchos no les hablo, me tomo el lujo de a veces vivir del recuerdo (hago eso mismo en este momento) y ahí me doy cuenta que si los recuerdo y sonrío es porque me han dado gratos momentos, y cualquier persona que pueda hacer sonreír a otra merece un aplauso, aunque eso no signifique nada más que una gratificación personal. Qué más les puedo decir, siento que me guardo mucho, pero tampoco es necesario que lo diga, seguro ya lo saben. Los quiero y les mando un gran y fuerte abrazo a todos.
Gonzalo Dematteis.
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarExperimentando suprimí el comentario anterior. No tiene trascendencia, solo dije que como dice el texto no importa qué día sea, el día del Amigo siempre será.
ResponderEliminarSaludos.