viernes, 7 de agosto de 2009

¿Por qué lloro?

Es la pregunta que me hago normalmente cuando sublime al sentimiento mi garganta se exprime y comienzan a rodar pesadas lágrimas por mi mejilla. Parece como si mi alma se hubiese separado de mi cuerpo y mi mente, me observo desde arriba, como si siendo uno no pudiera ver mi propio interior. Veo a mi corazón latir con pesar, veo una mirada de tristeza abrumante que contorsiona mi rostro como si con hilos invisibles pudiera domarlo. A cada pálpito la respiración se hace entrecortada, se agita como un propenso galope y me ahoga infame y letal…porque no estás junto a mí. No tengo forma de explicarte lo que siento más que con estas palabras, no encuentro un camino de equilibrio que me salve, un destello de luz blanca que me indique el sendero de la esperanza. Eres una fuerte llama en mi túnel de emociones, que se hace amargo y rugoso a cada segundo. Quisiera alcanzarte y decirte todo lo que venero, pero me marchita la conciencia saber que tus ambiciones pertenecen a alguien más, que afortunadamente no conozco. Lloro porque te siento, lloro inevitablemente porque te necesito, lloro porque me maldigo por el volátil sentimentalismo que no me deja ser macizo como una gárgola, como una lápida de piedra. Lloro por ser humano, por ser hombre, por sentirte y recibir tanto daño. ¿Qué le hice yo a la suerte? ¿Qué ofensa le grité al destino? Ambos me están castigando con sus mas grandes armas, y las heridas cicatrizadas que parecían haber sanado tiempo atrás vuelven a abrirse y sangran…sangran bañando mi alma de ese líquido escarlata, tan angustiante y espeso, absorbente e inútilmente necesario cuando mis ojos reciben la propia realidad. Cae, abatida, la voluntad de lucha. ¿Cómo puedo decirte que me muero por ser parte de tu fuego? Un lecho de ocaso se cierne en mi alma, y como un vil telón de negrura baja acicalando mis dudas y mi pesar. Ya no lloro, porque comprendí que lo impredecible del corazón es tan verdadero y efímero como la vida misma.

1 comentario:

  1. "Macizo [...] como una lapida de piedra"
    Hermosa imagen, muy bien desplegada por todo lo que significa y simboliza una lápida: un recuerdo mudo, un testigo silencioso, un frío trozo de piedra, un cadaver de roca solitario, una pequeña fracción de espacio, casi un parpadeo del tiempo y aún así es todo lo que fuimos y/o logramos... "Fiel esposo", "Bondadoso padre", un epitafio crudamente escueto es todo lo que queda de nuestro paso por la tierra. Podría estar lo que queda de la noche estirando el simbolismo que usaste y que tanto me gustó, pero mañana rindo química inorgánica y no tengo tiempo para lo más importante...

    ResponderEliminar